Autismología
¿Qué es la Autismología?
La Autismología es un campo de estudio y enseñanza dedicado al autismo en sí mismo y a las relaciones entre el autismo y el no-autismo. Busca comprender mejor la naturaleza autista, sus distintas expresiones y lo que ocurre cuando se encuentra con entornos organizados principalmente según funcionamientos no autistas.
La Autismología no se presenta aquí como una disciplina académica ya constituida ni como un sustituto de la medicina, la psicología o las neurociencias. Es un marco de investigación, comprensión y transmisión que puede utilizar sus aportes y, al mismo tiempo, examinar preguntas que no siempre se plantean de la misma manera.
Estudiar el autismo en sí mismo
Una primera característica consiste en no definir el autismo únicamente a partir de sus dificultades, de sus manifestaciones clínicas o del diagnóstico de trastorno del espectro autista. La Autismología busca distinguir la naturaleza autista, las características que pueden derivarse de ella, los posibles trastornos específicos, las condiciones coexistentes, las adaptaciones y las consecuencias de la interacción con el entorno.
Esta distinción ayuda a no confundir lo que es una persona autista con lo que le ocurre, con lo que le hace sufrir o con lo que un sistema diagnóstico consigue observar.
Estudiar también el no-autismo y la interacción
El autismo nunca existe fuera de un mundo social. Muchas dificultades nacen del encuentro entre funcionamientos diferentes. Por eso la Autismología estudia también el no-autismo: las convenciones sociales, las formas habituales de interpretar, categorizar, comunicar y organizar las instituciones.
No se trata de patologizar a las personas no autistas. Se trata de no tomar automáticamente el funcionamiento mayoritario como referencia neutra y de analizar los mecanismos que pueden producir malentendidos, barreras actitudinales o daños sociogenerados.
Relacionar la comprensión con la vida concreta
El objetivo no es únicamente teórico. Una mejor comprensión debe poder ayudar a mejorar la accesibilidad, la comunicación, la escuela, los servicios públicos, la justicia, el trabajo, las relaciones familiares y otras situaciones de la vida cotidiana.
La Autismología busca especialmente remontar las cadenas causales: qué ocurrió realmente, qué percibió la persona, qué incompatibilidad o daño pudo aparecer y cómo puede modificarse el entorno para no reproducir el problema.
Enseñar sin asimilar
La enseñanza es un componente esencial. Puede ayudar a las personas autistas a comprender los códigos, los implícitos y los mecanismos de la sociedad no autista para desenvolverse en ella con mayor autonomía, sin exigirles renunciar a su naturaleza ni imitar permanentemente el funcionamiento no autista.
A la inversa, debe ayudar a las personas no autistas, las familias, los profesionales y las instituciones a comprender los funcionamientos autistas, suspender las interpretaciones automáticas y crear entornos más accesibles.
Un campo abierto y verificable
La Autismología debe permanecer abierta. Puede partir de la observación, de la experiencia autista, del análisis lógico y de comparaciones entre situaciones, y después confrontar sus hipótesis con los conocimientos científicos disponibles. Debe distinguir lo observado, lo interpretado, lo propuesto como hipótesis y lo suficientemente establecido.
Los conceptos desarrollados en este marco no deben convertirse en dogmas. Deben poder precisarse, discutirse, ponerse a prueba, corregirse o abandonarse cuando los hechos lo exijan.
Así, la Autismología pretende construir una comprensión más completa del autismo y de sus interacciones con el mundo no autista, para producir conocimientos y enseñanzas útiles para la comprensión mutua, la accesibilidad, la autonomía y una convivencia más armoniosa.