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Enfoque autismológico

¿Qué es la Autismología?

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¿Qué es la Autismología?

Una propuesta para estudiar, comprender y enseñar el autismo en sí mismo.

En este sitio proponemos llamar Autismología a un enfoque estructurado destinado a estudiar, comprender y enseñar el autismo en sí mismo, así como el no-autismo y las interacciones entre ambos.

Esta propuesta parte de una idea sencilla: es posible acumular muchos conocimientos sobre diagnósticos, comportamientos, dificultades, situaciones de discapacidad, sufrimientos o intervenciones sin haber explicado necesariamente qué es el autismo en sí mismo ni cómo se organizan los mecanismos asociados con él.

Nuestra propuesta de Autismología busca, por tanto, hacer del autismo un objeto de conocimiento por derecho propio, y no solamente un objeto estudiado a través de aquello que plantea problemas.

No está construida contra las demás disciplinas. Propone un marco particular de estudio, con un problema de partida, un método, objetos de estudio y principios explícitos.

Es en este sentido que proponemos también la expresión «ciencia del autismo»: no como la proclamación de una disciplina académica ya reconocida universalmente, sino como el proyecto de constituir el autismo como objeto estructurado de estudio, comprensión y enseñanza.

1. Una cuestión más fundamental.

En una persona autista pueden observarse numerosos fenómenos: características autistas, dificultades, reacciones, sufrimientos, adaptaciones adquiridas, consecuencias del entorno, problemas asociados, efectos de la historia personal, o incluso interpretaciones producidas por las personas de su entorno y por las instituciones.

Todo ello no debe confundirse automáticamente.

El hecho de que un fenómeno se observe en una persona autista no demuestra que constituya, por sí solo, el autismo.

La Autismología procura, por tanto, distinguir en la medida de lo posible:

  • lo que pertenece al funcionamiento autista en sí mismo;
  • lo que puede derivarse de él;
  • lo que aparece en la interacción con el entorno;
  • lo que resulta de perturbaciones, sufrimientos o agresiones;
  • lo que corresponde a una adaptación secundaria;
  • lo que pertenece a otro problema;
  • y lo que proviene de la interpretación realizada sobre la situación.

Esta distinción conduce a plantear una cuestión más fundamental que la simple descripción de las dificultades:

¿qué se está estudiando realmente cuando hablamos de «autismo»?

2. El problema del referente.

Una gran parte de las descripciones del autismo se basa, explícita o implícitamente, en una comparación con el funcionamiento no-autista mayoritario.

Esta comparación puede ser útil y producir observaciones exactas.

Pero medir la diferencia entre dos funcionamientos no basta necesariamente para comprender la lógica propia de uno de ellos.

El ejemplo de las lenguas permite ver inmediatamente el problema.

Si el francés se tomara como referencia absoluta, una persona anglófona podría describirse como presentando un déficit de vocabulario francés, de gramática francesa, de pronunciación francesa y de comprensión del francés.

Estas constataciones podrían ser perfectamente exactas con respecto al francés.

Sin embargo, explicarían muy mal qué es el inglés.

Describirían sobre todo la distancia entre dos lenguas.

Invirtiendo el referente, podría hacerse exactamente lo mismo con el francés en relación con el inglés.

El principio es, por tanto, sencillo:

describir A por aquello que le falta para parecerse a B todavía no es comprender A según su propia lógica.

Nuestra propuesta de Autismología considera que esta cuestión del referente debe examinarse cuando se estudia el autismo.

El hecho de que un funcionamiento sea mayoritario, ordinario o conforme a las normas sociales dominantes no demuestra, por sí solo, que sea más correcto, más funcional, más racional, más deseable o superior.

A la inversa, tampoco se trata de convertir el funcionamiento autista en una referencia superior.

Se trata precisamente de evitar que uno de los dos sea elegido de antemano como medida del otro.

En este texto, si se utiliza la palabra «normal», designa únicamente aquello que corresponde a una norma, lo que es ordinario, común o mayoritario. No implica por sí misma ningún juicio de valor, calidad o funcionamiento.

3. El descentramiento metodológico.

¿Cómo estudiar dos funcionamientos sin elegir de antemano uno de ellos como referencia?

Nuestra propuesta de Autismología se basa en un esfuerzo de descentramiento metodológico.

Puede ilustrarse mediante el experimento mental del marciano.

Imaginemos a un observador que llega a la Tierra y descubre dos conjuntos de funcionamientos humanos.

Ignora cuál es mayoritario.

Ignora cuál construyó las instituciones.

Ignora cuál definió los usos sociales dominantes.

Ignora cuál suele considerarse atípico.

Tampoco sabe cuál de los dos ha sido presentado tradicionalmente como aquel que debe ser explicado.

Simplemente observa ambos.

Puede entonces estudiar sus propiedades, sus mecanismos, sus cualidades, sus dificultades, sus maneras de comunicarse, sus posibles incompatibilidades y los efectos que se producen cuando interactúan.

Ningún investigador humano puede, evidentemente, situarse realmente fuera de toda cultura, experiencia o conocimiento.

El objetivo no es, por tanto, una neutralidad absoluta, probablemente inaccesible.

Consiste en suspender, en la medida de lo posible, la autoridad automática de los referentes y las interpretaciones ya establecidas, para observar los fenómenos antes de decidir qué significan.

Esta suspensión no significa olvidar los conocimientos existentes. Significa no dejar que determinen de antemano lo que se está autorizado a ver.

4. Tres objetos relacionados: autismo, no-autismo e interfaz.

El autismo no siempre puede comprenderse estudiando únicamente a las personas autistas de manera aislada.

Nuestra propuesta de Autismología examina, por tanto, tres dimensiones relacionadas:

  • el funcionamiento autista;
  • los funcionamientos no-autistas;
  • y la interfaz entre ambos.

El término «no-autismo» es deliberadamente relacional. No designa una población homogénea ni una nueva categoría diagnóstica. Permite hacer visible lo que a menudo permanece implícito: los funcionamientos mayoritarios también pueden ser observados, descritos y estudiados.

Este enfoque es importante por una razón adicional: la propia noción de autismo ha sido ampliamente construida y descrita por comparación con el no-autismo.

Si se pretende comprender una diferencia definida en relación con otro funcionamiento, es lógico estudiar también ese funcionamiento de referencia.

Las interacciones hacen esta necesidad aún más evidente.

Un malentendido no siempre puede explicarse estudiando a una sola persona.

Una dificultad con un significado implícito exige también estudiar la manera en que ese implícito se produce y se utiliza.

Una interpretación errónea de un comportamiento autista exige igualmente examinar los mecanismos de interpretación de quien observa.

Una dificultad de adaptación exige también estudiar el entorno al que se espera que la persona se adapte.

La Autismología puede así estudiar, cuando sean pertinentes, mecanismos no-autistas como las convenciones sociales, los significados implícitos, las categorizaciones, las generalizaciones, las expectativas colectivas, la conformidad, las aproximaciones o los procesos de interpretación.

El objetivo no es patologizar el no-autismo.

El objetivo es dejar de situar el funcionamiento mayoritario como un trasfondo invisible que sirve de referencia sin ser nunca examinado él mismo.

5. Comprender los mecanismos y reconstruir las cadenas causales.

La Autismología busca ir más allá de la simple descripción de las manifestaciones visibles.

Intenta comprender cómo se producen los fenómenos, por qué se producen y cómo se articulan entre sí.

Un principio esencial consiste en no tomar las consecuencias por las causas.

Una reacción visible puede estar directamente relacionada con el funcionamiento de la persona.

Pero también puede ser consecuencia de una agresión sensorial, una incomprensión, una acumulación de perturbaciones, una situación relacional, una restricción institucional, una adaptación adquirida u otro problema.

Por ello, hay que intentar reconstruir las cadenas causales.

En lugar de detenerse en:

reacción visible → autismo,

puede ser necesario investigar:

reacción visible ← sufrimiento o perturbación ← acumulación de acontecimientos ← causas ambientales, relacionales u otras.

Esto no significa que todas las dificultades sean causadas por el entorno.

Significa que hay que investigar la causa antes de atribuirla.

Este enfoque lleva también a distinguir tres operaciones que suelen mezclarse: observar, interpretar y juzgar.

Una observación describe lo que ocurrió.

Una interpretación busca comprender por qué.

Un juicio añade una calificación o un valor.

Confundirlos demasiado pronto puede introducir la conclusión supuesta en la propia pregunta.

6. Una autonomía metodológica, sin rechazo de los conocimientos existentes.

La Autismología debe poder examinar un fenómeno sin tener que traducirlo inmediatamente a una teoría ya conocida.

Una teoría preexistente puede convertirse en un filtro: desde el momento en que un fenómeno se reconoce como ejemplo de un concepto ya disponible, se corre el riesgo de dejar de observarlo directamente.

Por tanto, debe ser posible pensar antes de comparar.

Esto no significa rechazar las investigaciones existentes.

Un estudio puede contener observaciones o datos muy útiles, aunque su interpretación siga siendo discutible.

Una investigación también puede ser técnicamente rigurosa y, al mismo tiempo, partir de una pregunta ya orientada por un referente implícito.

Las mediciones pueden ser exactas, las estadísticas sólidas y las correlaciones reales, mientras describen principalmente la distancia entre un funcionamiento y un modelo elegido de antemano.

La Autismología se interesa también por el encuadre inicial:

  • ¿Cuál es el referente?
  • ¿Qué categorías ya se están suponiendo?
  • ¿Qué se considera evidente antes incluso de la observación?

Los enfoques existentes pueden después compararse, estudiarse y examinarse críticamente.

Pero el estudio autismológico también debe poder desarrollarse dentro de su propio marco, sin utilizar permanentemente las teorías anteriores como rejilla obligatoria de validación.

7. Estudiar, comprender y enseñar.

Desde sus primeras formulaciones, el proyecto de Autismología no se refiere únicamente a la producción de conocimientos.

Incluye también una función de enseñanza.

La enseñanza del autismo puede dirigirse a las personas no-autistas, para que comprendan mejor el funcionamiento autista más allá de sus dificultades visibles.

También puede dirigirse a las propias personas autistas.

Una persona puede haber aprendido muchas cosas sobre sus dificultades, su diagnóstico, las expectativas sociales o los comportamientos que su entorno quisiera que modificara, y al mismo tiempo haber recibido muy poca enseñanza estructurada sobre su propio funcionamiento.

La Autismología puede contribuir, por tanto, a una verdadera enseñanza del autismo a las propias personas autistas.

También puede ayudar a las personas autistas a comprender ciertos aspectos del no-autismo.

Este aprendizaje del no-autismo no implica en absoluto olvidar, negar o sustituir la propia naturaleza autista.

Una persona francesa que se instala en Brasil puede necesitar aprender un mínimo de portugués brasileño, ciertas convenciones sociales y algunos hábitos locales para comprender su entorno y vivir allí con mayor facilidad.

Eso no la obliga ni a convertirse en brasileña ni a dejar de ser francesa.

Tampoco necesita adoptar todos los gustos, intereses, hábitos culturales o culinarios considerados típicamente brasileños.

Aprende simplemente aquello que le resulta útil para comprender el entorno en el que vive y para interactuar con él.

Del mismo modo, una persona autista puede aprender ciertos códigos, significados implícitos, convenciones y mecanismos frecuentes del mundo no-autista sin que este aprendizaje se convierta en un programa de asimilación ni en una renuncia a su propia naturaleza.

Comprender otro funcionamiento no obliga a convertirse en ese funcionamiento.

Así, Estudiar – Comprender – Enseñar constituye una de las articulaciones fundamentales de nuestra propuesta de Autismología.

8. ¿Qué abarca realmente la palabra «autismo»?

La Autismología toma la palabra «autismo» como punto de partida, pero no considera necesariamente definitivos sus límites actuales.

El estudio puede confirmar ciertas distinciones existentes.

También puede mostrar que algunos fenómenos considerados constitutivos del autismo son, en realidad, secundarios, interaccionales o contextuales.

Puede mostrar que varias manifestaciones aparentemente separadas derivan de un mismo mecanismo.

Puede, finalmente, llevar a plantear que aquello que actualmente se agrupa bajo la palabra «autismo» se inscriba en una organización humana más amplia o más profunda.

La Autismología no fija de antemano esa respuesta.

Busca precisamente producir la comprensión que eventualmente permita responder a esta cuestión.

El concepto de autismo es, por tanto, un punto de partida de la investigación, no una frontera que la investigación tenga prohibido superar.

9. Orígenes y genealogía de esta propuesta de Autismología.

La concepción desarrollada en Autismology.org tiene una historia.

Se desarrolló en el ecosistema intelectual de la Organización Diplomática del Autistán.

En la concepción presentada por esta organización, el Autistán designa, de manera abstracta y metafórica, «el mundo de los autistas»: aquello que se relaciona con el autismo, con las personas autistas y con sus maneras particulares de existir y percibir.

La organización presenta su propia concepción del concepto de Autistán, al mismo tiempo que considera que cada persona sigue siendo libre de comprender o interpretar ese concepto a su manera. Esta libertad se refiere específicamente al concepto de Autistán; no significa que toda noción desarrollada por la organización carezca de definición.

En este ecosistema, Autismology.org ya se presentaba públicamente en 2019 como un proyecto de estudio y enseñanza del autismo, destinado a personas autistas y no-autistas.

En 2021, otra presentación desarrollaba ya la idea de una «ciencia y enseñanza del autismo y del no-autismo».

La propuesta actual se inscribe, por tanto, en una continuidad, aunque hoy se formule de manera más precisa y metodológicamente más exigente.

Este vínculo histórico con el Autistán no obliga, sin embargo, a nadie a adoptar el concepto de Autistán para examinar o utilizar el enfoque autismológico.

La Autismología debe poder comprenderse y discutirse por sí misma.

10. Una propuesta de definición, no una apropiación de la palabra.

Surge naturalmente una pregunta: ¿sobre qué base podemos decir qué sería la «Autismología»?

Nuestra respuesta no consiste en afirmar que somos propietarios de la palabra ni que tenemos el poder de imponerle una definición universal.

El término, de hecho, ya ha sido empleado en otros lugares con sentidos diferentes.

Por ello, presentamos aquí nuestra propuesta de una definición de la Autismología, desarrollada a lo largo de la historia de Autismology.org y que nos parece particularmente adecuada para estudiar y comprender el autismo.

Esta propuesta puede formularse con precisión, explicarse, fecharse, discutirse, probarse y mejorarse.

Otras personas pueden utilizar el mismo término de manera diferente.

La legitimidad intelectual de nuestra propuesta no proviene, por tanto, de un derecho exclusivo sobre el nombre.

Debe provenir de la coherencia del método, de la claridad de sus principios, de su capacidad para distinguir niveles de análisis, investigar causas, aceptar contraejemplos y producir una comprensión útil.

Nuestra posición es, por tanto:

«Esta es una propuesta de definición y de método que nos parece particularmente adecuada para comprender el autismo; aquí explicamos de dónde proviene, cómo funciona, cuáles son sus límites, y cualquiera puede examinar su solidez.»

11. Autismología y Autism Studies: ¿cuál es la diferencia?

Las expresiones Autism Studies y Autismología no designan exactamente el mismo tipo de cosa.

Autism Studies constituye ante todo un campo general de trabajos dedicados al autismo. Es amplio e interdisciplinario. Puede reunir investigaciones médicas, psicológicas, sociales, históricas, culturales, educativas, filosóficas y de otras áreas.

No existe necesariamente un método único de Autism Studies, ni un referente común a todos los trabajos que pueden incluirse bajo esa denominación.

Algunos enfoques son médicos o clínicos; otros proceden de las ciencias sociales, las humanidades, los disability studies, la neurodiversidad o los Critical Autism Studies. Algunos critican explícitamente los enfoques deficitarios o patologizantes.

Nuestra propuesta de Autismología es de otra naturaleza.

No proponemos simplemente un nuevo nombre para «todo lo que estudia el autismo».

Proponemos un enfoque metodológico definido, con principios explícitos: examinar el problema del referente; buscar un descentramiento entre el funcionamiento autista y los funcionamientos no-autistas; estudiar ambos y su interfaz; distinguir observación, interpretación y juicio; reconstruir mecanismos y cadenas causales; y articular estudio, comprensión y enseñanza.

La diferencia puede, por tanto, formularse de manera sencilla:

Autism Studies designa principalmente un amplio campo de trabajos sobre el autismo; la Autismología, tal como la proponemos, designa una manera particular de construir y conducir el estudio del autismo.

Ambos no son necesariamente competidores ni excluyentes.

Un trabajo realizado según un método autismológico podría perfectamente considerarse también, en sentido amplio, parte de los Autism Studies.

En cambio, no todo trabajo perteneciente a los Autism Studies es necesariamente autismológico, ya que puede partir de otros referentes, perseguir otros objetivos o emplear otros métodos.

12. El lugar de la Naturalidad y de las teorías autismológicas.

La Autismología puede conducir al desarrollo de teorías particulares.

Entre las nociones ya exploradas en trabajos procedentes de la Organización Diplomática del Autistán se encuentran la Naturalidad, el Referente natural, la autenticidad, la coherencia y la armonía.

Estas nociones pueden llegar a ser importantes.

Pero no constituyen axiomas obligatorios del método autismológico.

Si la Autismología comenzara imponiendo como verdadera una teoría determinada, correría el riesgo de reproducir precisamente el problema que intenta evitar.

El método debe, por tanto, poder conducir hacia estas nociones si el estudio las justifica, pero también permitir llegar a otros lugares si la observación y el razonamiento así lo exigen.

Hay que distinguir:

la Autismología como enfoque de estudio;

y

las teorías autismológicas a las que este enfoque eventualmente puede conducir.

13. ¿Para qué puede servir la Autismología?

La Autismología busca, ante todo, comprender mejor.

Esta comprensión puede después tener efectos muy concretos.

Puede ayudar a distinguir las características autistas de las consecuencias producidas por el entorno o por las interacciones.

Puede permitir investigar las causas de determinados sufrimientos en lugar de limitarse a intentar suprimir sus manifestaciones visibles.

Puede contribuir a una mejor accesibilidad sensorial, mental, comunicacional, relacional y actitudinal.

Puede mejorar la comprensión recíproca entre personas autistas y no-autistas.

Puede ayudar a las personas autistas a comprender su propio funcionamiento.

También puede orientar determinadas políticas públicas, prácticas profesionales, métodos educativos o formas de apoyo.

Finalmente, puesto que estudia también los funcionamientos no-autistas y la interfaz entre diferentes maneras humanas de funcionar, puede contribuir a una comprensión más general del funcionamiento humano.

14. Salvaguardas.

El descentramiento metodológico no convierte automáticamente a la Autismología en imparcial.

También puede cometer errores.

Una experiencia individual puede generalizarse indebidamente.

Una intuición atractiva puede convertirse demasiado rápido en teoría.

Un concepto puede hacerse tan amplio que parezca explicarlo todo.

Una crítica del referente mayoritario puede volverse ella misma ideológica.

La Autismología debe, por tanto, aplicar a sus propias ideas las mismas exigencias que aplica a otros marcos.

Debe buscar contraejemplos.

Debe distinguir lo observado, lo interpretado, lo deducido y lo que permanece hipotético.

Debe aceptar explicaciones alternativas.

No debe presumir que todas las personas autistas funcionan de la misma manera, que todas las dificultades provienen del entorno, que las personas autistas tienen siempre razón o que las personas no-autistas están siempre equivocadas.

Su principio de prudencia puede formularse de manera sencilla:

ningún marco, incluido un marco autismológico, debe volverse tan evidente que impida ver aquello que lo contradice.

15. Definición de trabajo.

Nuestra propuesta puede resumirse de la siguiente manera:

Proponemos designar por «Autismología» un enfoque estructurado de estudio, comprensión y enseñanza del autismo, del no-autismo y de sus interacciones, que busca suspender en la medida de lo posible los referentes y las interpretaciones preexistentes para comprender los fenómenos según su propia lógica, investigar sus mecanismos y cadenas causales y evitar considerar a priori uno de los funcionamientos como la referencia mediante la cual deba juzgarse al otro.

Su principio central puede expresarse todavía más sencillamente:

no intentar comprender A únicamente por aquello que le falta para parecerse a B; tampoco hacer lo contrario; construir un marco suficientemente amplio para comprender A, B y lo que ocurre entre ambos.

Preguntas frecuentes

¿La Autismología ya es una disciplina científica oficialmente reconocida?

No.

Cuando aquí utilizamos la expresión «ciencia del autismo», proponemos constituir el autismo como objeto estructurado de estudio, comprensión y enseñanza.

Esto no significa que una nueva disciplina académica ya haya recibido reconocimiento institucional universal.

La credibilidad de esta propuesta debe construirse mediante la calidad de su método y de sus trabajos, no mediante una proclamación.

¿Inventaron ustedes la palabra «Autismología»?

No reivindicamos la invención universal de la palabra.

El término ha tenido otros usos independientes.

Sin embargo, la concepción desarrollada en el ecosistema del Autistán está documentada públicamente desde hace varios años, incluyendo desde 2019 para el proyecto Autismology.org.

Esta anterioridad histórica ayuda a documentar la historia de nuestra propuesta, pero no nos concede un monopolio sobre el término.

¿Quién les autoriza a definir la Autismología?

No afirmamos poseer un poder universal de definición.

Proponemos una definición de la Autismología que nos parece particularmente adecuada para el estudio y la comprensión del autismo.

Esta propuesta se explicita, se argumenta y está abierta a discusión.

Otras personas pueden proponer otras concepciones bajo el mismo término.

Su valor debe, por tanto, juzgarse por su coherencia, su método, sus resultados y su capacidad para resistir al examen crítico.

¿La Autismología rechaza la ciencia o las investigaciones existentes?

No.

Puede utilizar observaciones, datos y resultados producidos por otras disciplinas.

Solo se niega a asumir que sus categorías e interpretaciones sean necesariamente correctas antes del análisis.

Las investigaciones existentes pueden ser extremadamente útiles y, al mismo tiempo, permanecer abiertas a otra interpretación.

¿La Autismología considera falso todo lo que ya se ha dicho sobre el autismo?

No.

Su principio no consiste en sustituir un dogma por el dogma opuesto.

Busca reexaminar los fenómenos, identificar los referentes utilizados y distinguir, en la medida de lo posible, observaciones, interpretaciones y conclusiones.

Algunos conocimientos existentes podrán confirmarse; otros podrán precisarse, reinterpretarse o cuestionarse.

¿La Autismología niega las dificultades, las discapacidades o los sufrimientos de las personas autistas?

No.

Al contrario, busca comprender mejor sus causas.

Negarse a confundir automáticamente el autismo con todas las dificultades observadas no significa negar esas dificultades.

Permite, entre otras cosas, distinguir las dificultades que pueden pertenecer directamente al funcionamiento de la persona de aquellas producidas o agravadas por el entorno, las interacciones u otros factores.

¿La Autismología afirma que las personas autistas son superiores a las no-autistas?

No.

Se niega precisamente a elegir de antemano uno de los dos funcionamientos como referencia superior.

Un análisis puede mostrar después que un mecanismo determinado presenta ventajas o inconvenientes en determinadas situaciones.

Pero esa conclusión debe surgir del estudio y no decidirse de antemano.

¿Por qué estudiar el no-autismo en un enfoque dedicado al autismo?

En primer lugar, porque la propia noción de autismo ha sido ampliamente construida y definida en relación con el funcionamiento no-autista.

Si queremos comprender lo que se describe como una diferencia, una desviación o una dificultad autista, debemos comprender también con respecto a qué se definió esa diferencia.

En otras palabras, no podemos estudiar seriamente A como diferencia respecto de B dejando a B completamente fuera del análisis.

En segundo lugar, muchos fenómenos relacionados con el autismo aparecen en la interacción.

Comprender un malentendido, una convención social, una expectativa implícita o una dificultad de adaptación exige a menudo estudiar ambos lados de la relación.

Estudiar el no-autismo, por tanto, no desvía la atención del autismo: permite comprender mejor tanto el referente a partir del cual fue descrito como las interacciones en las que aparece una parte de las dificultades.

¿Hay que ser autista para practicar la Autismología?

No.

La experiencia autista puede aportar conocimientos, intuiciones y puntos de vista particularmente importantes.

Pero ser autista no garantiza automáticamente un análisis autismológico, del mismo modo que no ser autista no lo impide.

Lo que define el enfoque, ante todo, es el método empleado.

¿La Autismología depende obligatoriamente del concepto de Autistán?

No.

Existe una relación histórica y conceptual entre ambos, ya que el proyecto Autismology.org se desarrolló en el ecosistema de la Organización Diplomática del Autistán.

La organización presenta su propia concepción del concepto de Autistán y considera que cada persona sigue siendo libre de interpretar ese concepto a su manera.

Pero el método autismológico debe poder comprenderse, examinarse y utilizarse independientemente de la adhesión al concepto de Autistán.

¿Hay que aceptar la Naturalidad o el Referente natural para aceptar la Autismología?

No.

Estas nociones pertenecen a posibles desarrollos teóricos.

Pueden estudiarse, confirmarse, modificarse o cuestionarse.

No constituyen condiciones de entrada en el método.

¿Qué significa «enseñar el autismo» y «enseñar el no-autismo»?

Enseñar el autismo significa transmitir una comprensión estructurada del funcionamiento autista, y no limitarse a enseñar una lista de criterios diagnósticos o dificultades.

Esta enseñanza puede dirigirse a las personas no-autistas, pero también a las propias personas autistas.

Enseñar ciertos aspectos del no-autismo a las personas autistas no significa pedirles que renuncien a su naturaleza autista.

Del mismo modo que una persona francesa que vive en Brasil puede aprender portugués y ciertas convenciones sociales brasileñas sin convertirse en brasileña ni abandonar su propia identidad, una persona autista puede aprender algunos códigos del funcionamiento no-autista sin tener que convertirse en no-autista.

El objetivo es la comprensión y la accesibilidad recíprocas, no la asimilación.

¿Cuál es la diferencia entre Autismología y Autism Studies?

Autism Studies designa un campo general e interdisciplinario de trabajos sobre el autismo. Estos trabajos pueden emplear métodos, referentes y objetivos muy diferentes.

La Autismología, tal como la proponemos, designa en cambio un enfoque metodológico particular, basado especialmente en el examen del referente, el descentramiento entre funcionamiento autista y no-autista, el estudio de su interfaz, la investigación de mecanismos y cadenas causales y la articulación entre estudio, comprensión y enseñanza.

Un trabajo autismológico puede, por tanto, considerarse perfectamente también parte del amplio campo de los Autism Studies.

Pero no todo trabajo perteneciente a los Autism Studies es necesariamente autismológico.

¿Puede evolucionar esta definición de la Autismología?

Sí.

Un texto fundador debe dar principios suficientemente precisos para que la propuesta tenga sentido, pero no debe hacer que el enfoque sea incapaz de aprender.

Las definiciones, los métodos y las teorías pueden precisarse a medida que avancen los trabajos, siempre que esas evoluciones sean explícitas, documentadas y coherentes con la exigencia crítica en la que se basa la Autismología.